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PREGUNTAS FRECUENTES

Una subasta es un acto público dirigido por martillero público, en donde se rematan bienes diversos. Cada postor interesado va efectuando lances verbales por los bienes que le interesan hasta que uno es el hace el lance u oferta más alta y se adjudica el bien subastado. Ver ejemplo de la subasta de un lote en el siguiente video: http://www.facebook.com/video/video.php?v=343688691786&ref=mf

Deberá de adquirir o las bases de una subasta determinada o la membresía, la cual le permite, entre otros muchos beneficios más participar sin pagar bases en subastas organizadas por nuestra empresa por un año. Los beneficios de la membresía los encuentra en: http://www.almartillo.com/membresia.htm

Significa que las bases compradas (cuestan US$ 20) son reembolsables si es que usted llega a comprar cualquier bien en la subasta, así este cueste menos que lo pagado por las bases. Por ejemplo si usted compra un juguete de US$ 5, igual se le devuelve lo pagado por las bases.

Si usted opta por la opción de la membresía, entre otros beneficios tiene bases gratis por un año. Por ende si compra ahora puede participar en el remate sin pagar las bases. os beneficios de la membresía los encuentra en: http://www.almartillo.com/membresia.htm

Las subastas realizadas con participación de nuestra empresa, por cuenta y orden de terceros se publican en el Boletín Oficial con mínimo diez días de antelación, en nuestra web y en medios masivos de comunicación. También puede el público enterarse a través de éste medio donde damos a conocer sistemáticamente nuestra actividad.

Si usted desea recibir información sistemática por favor agréguenos en facebook: http://www.facebook.com/pages/wwwalmartillocom/320659666103.

Cualquier persona natural o juridical (empresa) puede participar. Los participantes en los remates de automóviles y vehículos de carga son por lo general particulares que ven en esta forma de compra una oportunidad interesante, evitándose así revendedores. También participan profesionales, ya sean agencieros, revendedores, o gerentes de logística de compañías.

Por lo general el nivel de participación es alto y a un remate donde se subastan unos ochenta a ciento veinte vehículos concurren unas ciento cincuenta personas acompañadas.

Los compradores deben ser personas mayores de 18 años.

Las personas que quieren adquirir unidades en una subasta necesitan tomar contacto con los vehículos y apreciar su estado general. Por lo tanto durante aproximadamente de cinco a diez días los vehículos se exhiben y se ponen en marcha en una jornada predeterminada para que se pueda apreciar el estado de la mecánica. En algunos casos el remate se realiza en el mismo lugar donde se encuentran los vehículos, en otros el salón de remate está situado en otra dirección.

Los lugares de exhibición así como los horarios de visita son publicados en medios gráficos y en nuestro sitio.

Las subastas son seguras para los adquirentes tanto desde el punto de vista personal como jurídico, pudiendo ofertar libremente sin ningún tipo de presión ni riesgo.

El salón de exhibición y remates cuenta con personal de seguridad privada, policías y formas de participación simples y explícitas.

Miles de personas se han beneficiado adquiriendo vehículos en subastas, concurriendo con amigos, familiares o mecánicos de confianza; nadie ha sufrido presiones, daños ni contratiempos en la adquisición y posterior transferencia de su unidad.

El interesado puede ofertar y adquirir la cantidad de unidades que desee.

Recomendamos, tener en vista más de una unidad, pues en el remate a veces el automóvil elegido es adquirido por otro oferente.

En el sistema de subastas el interesado podrá encontrar vehículos que fueron sujetos de un crédito prendario de parte de un Banco o Entidad financiera y que por algún motivo fueron recuperados para cancelar la deuda, así mismo se realizan subastas privadas de vehículos que pertenecen a empresas.

El listado de vehículos que se subastarán aparecen publicados en los medios de difusión y en el espacio web.

Las unidades se subastan en el estado en que se encuentran y exhiben. Siendo unidades usadas, el comitente y/o la empresa encargada de la subasta no responde por vicios redhibitorios como en cualquier operación de compraventa de vehículos usados.

En el parabrisas de la unidad el cliente encontrará una ficha técnica con el modelo características generales y equipamiento de la unidad.

Es muy recomendable asistir a la exhibición y verificar personalmente (de preferencia con su mecánico. el estado de los vehículos de su interés.

En función de comprobar el estado del motor, los autos a subastar se ponen en marcha durante la exhibición, fechas las cuales se informan en la publicidad general del evento.

Por lo general los lotes tienen precios base. Hay lotes que se rematan sin base y al mejor postor, dependiendo esto del requerimiento de la entidad que encarga el remate.

Existe la posibilidad de que algunas unidades sean retiradas de la subasta pues el propietario original tiene la posibilidad de acordar el pago del saldo de precio hasta 24 horas antes de la realización de la misma; otro motivo puede ser una falla técnica de la unidad y/o decisión del comitente.

El martillero entrega un recibo y un instructivo donde constan las condiciones para efectuar el pago de saldo de precio (lugar donde hacerlo, fecha, monto, tipo de moneda, etc.). Para el caso de vehículos de modo adicional se entrega al adjudicatario un contrato suscrito por el representante legal de la casa de remates.

Para mayor comodidad y seguridad, se permite al comprador abonar en la subasta con cheque de gerencia, tarjeta de crédito, tarjeta de débito y efectivo (dólares USA, Euros ó nuevos soles). El saldo de precio debe pagarlo en la cuenta bancaria que le sea indicada.

El comprador debe saldar el pago dentro de las 48 horas hábiles bancarias posteriores a la subasta, caso contrario se declara rescindida la operación con pérdida de las sumas abonadas.

Una vez efectuado el pago total del saldo del precio adjudicado el comprador recoje de inmediato (de uno a tres días) el bien que ha sido exhibido, normalmente en el mismo lugar donde este ha sido exhibido.

El trámite de la transferencia vehicular se inicia inmediatamente después de que el comprador recogió el vehículo, para esto tiene que dejar en las oficinas de la casa de remates una solictud de transferencia del bien, solicitud que sera atendida de inmediato, contactándose la casa de remates con el vendedor para que este nos haga llegar la documentación completa del vehículo, normalmente esto no dura más de siete días.

Generalmente las personas que compren en subasta para un tercero pueden ceder el boleto de compraventa a dicha persona. En el acto de la subasta la compra se realiza en comisión por lo tanto no existe ningún impedimento jurídico ni traba formal alguna para enviar a un tercero a comprar un vehículo.

Esto es común para personas que no pueden asistir por residir lejos del lugar de la subasta o por cualquier otro motivo.

Los vehículos se subastan libres de cargas y gravámenes y sin deudas de impuestos; si estos tienen alguna carga esta está señalada en las bases.

El incremento del precio durante la subasta de un bien determinado depende de los interesados que hay en dicho bien. Puede salir un bien a precio base, como puede venderse al doble del precio base. No hay una regla general para indicar si el precio adjudicado sube sobre el precio base y mucho menos para señalar cuanto sube. Cada subasta de cada bien es una situación muy particular.

El oblaje es la garantía que deja el adjudicatario (el que gana la subasta de un bien), el cual equivale al 50% del valor de adjudicación. Por ejemplo si usted se adjudica una Laptop en US$ 100, dejará de oblaje el importe de US$ 50. El saldo del precio, si es que no cuenta con financiamiento aprobado podrá cancelarlo hasta dos días útiles después de la subasta.